Opinión
El nuevo reto es: saber, entender, ver y leer
“El libro sigue y seguirá siendo la clave de la primera alfabetización formal, esa que en lugar de encerrarse sobre sí misma debe hoy poner las bases para la segunda alfabetización”
En sociedad, hemos aprendido a leer palabras escritas; es decir, decodificamos signos cuyo sentido debe ser coherente, así nos han enseñado desde los primeros años de escuela, de forma milenaria, sistematiza y transgeneracional, así se enseña y se seguirá enseñando. Pero hoy en día no solo la palabra escrita es lo único que debemos entender. Las nuevas formas de comunicación están llenas de códigos que por la brevedad con la que se exponen no permiten un correcto entendimiento, la publicidad: cargada de imágenes, texto, símbolos, música y también aquella que carece de alguno de estos elementos exige conocer las herramientas con las que fueron creadas para poder entender lo que se está emitiendo.
Estamos llenos de imágenes reveladoras de violencia, guerra, sexo, política, huelgas, farándula y más, estamos llenos de confesiones y escenas comprometedoras, de situaciones íntimas y de abundante información de todo tipo. Todo lo que se transmite en televisión en la actualidad es de lo más “normal”, aparece todos los días y a todas horas, no importa si toda va en el mismo paquete, total, la audiencia entiende.
Pues bien, toda esta información que día a día nos acompaña también necesita ser decodificada y entendida. ¿Quién nos enseña a leer esta información? sin duda es uno de las temas que más preocupa a la sociedad, y delega mayor preparación, actualización y responsabilidad a todos, pero sobre todo a establecimientos educativos, ya que es desde ellos de donde se prepara a la personas para que conozcan las herramientas que le permitirán desenvolverse en el mundo diario. Pero creer que la escuela se encargará de enseñar el manejo de estas herramientas, es igual de ilógico (sin menos preciar a quienes si lo hacen) que creer que todas las entidades educativas, conocen y utilizan estas herramientas, más aún en un país como el nuestro, en el que ni siquiera se cuenta con los recursos básicos para la enseñanza.
No se puede seguir bajo la misma estructura educativa, hay conceptos que deben ser complementados con los nuevos avances en las diversas ramas, los profesores deben manejar las nuevas herramientas de la misma forma en la que manejan los conceptos que aprendieron hace ya varios años. No se puede creer que lo que es nuevo para nosotros vaya a resultar una novedad para quienes nacieron en un mundo donde la televisión,
En sociedad, también debemos aprehender a leer estos nuevos códigos que transmiten, información –buena o mala- pero información al fin. En sociedad también, se debe entender que la responsabilidad recae sobre todos, no únicamente en entidades educativas, debe ser una actividad compartida, entre profesores, profesionales de otras ramas, gobernantes, alumnos y la tecnología. No se deben buscar culpables sino soluciones. No solo se necesita leer lo impreso, sino también saber y ver, pero para esto se necesita entender.