Mirada hacia el oficio
Periodismo y sociedad.
Una de las profesiones más observadas, cuestionadas y denunciadas es la del periodismo, porque está a la vista y servicio de todos; su jefe es la sociedad, y es precisamente a ésta a quien hay que dar explicaciones, hablar claro, ser precisos, oportunos, serios y sobretodo fieles. Difícil tarea cuando el jefe tiene un sin número de necesidades, preguntas, inquietudes, urgencias, gustos, caras y exigencias que busca sean atendidas. Una sociedad cansada de la negligencia de funcionarios del Gobierno, del poder judicial, legislativo y la fuerza pública, busca que alguien responda sus necesidades, que haga justicia y solucione problemas; delegando esta responsabilidad a los medios de comunicación y periodistas, con la ilusión de ser escuchados y conseguir justicia. Es en esta fase donde se confunde la tarea del periodista que es: investigar, dar seguimiento a los casos, obtener varias fuentes y brindar toda la información posible a la sociedad, estar en el lugar de los hechos, y complementar la información con el entretenimiento y educación. Cabe entonces recordarnos, a quienes estamos inmersos en los medios de comunicación que el periodista no es un juez, aunque el poder que tiene se le parezca.
Una completa investigación, una información a tiempo y el tratamiento adecuado de los casos son de gran utilidad a la sociedad, en ocasiones servirá el trabajo del periodista para impedir grandes estafas, denunciar actos de corrupción, desenmascarar estafadores, redes de tráfico; por citar algunas, pero en ninguno de los casos el oficio del periodista servirá para solucionar problemas personales, usar el medio encontrar de los enemigos como sala de juzgado, o dar por solucionado problemas que le competen a todo el país. Es aquí, donde aparece el jefe para rendir cuentas, ese jefe que es la sociedad, lamentablemente en algunas ocasiones está más dormido que los propios medios, y confiado ciegamente en el trabajo de los periodista, no rinde cuentas, no pide informes claros, no mide resultados, no exige, se conforma con la poca, baga y cómoda información que le presenta los medios de comunicación; la misma información que está en la televisión, prensa, radio e Internet, con palabras menos con palabras más, pero es lo mismo.
Entonces cabe preguntar, de que tarea seria se esta hablando, si no existen periodistas que busquen, propongan, investiguen y peleen por publicar su información, sino periodistas que se conforman con recibir órdenes y cumplir, sino existe un jefe que pida resultados, que mida el trabajo, no se puede hablar entonces de un trabajo que vincule, una buena comunicación entre empleados- periodistas- y el jefe – la sociedad-.
Por: Rocío Elizalde